Autor: Vane Ruh

Lifestyle Blogger, Veggie, Tea Lover, Family Spirit. MX/DE

Un balde de agua fría

Mi suegrito bello en el cumpleaños no.1. de Alcachofa

Me cayó como un balde de agua fría. Yo estaba ahí,  lavando las mamilas de Pia, disponiendo a descansar, cuando de pronto, me asomo por la ventana y Mr. Husband me dice – ¿Quiéres una mala noticia?, oséa ¿quién jodidos va a querer una mala noticia?, pero bueno.  Mi cabeza empezó a revolucionar a 100o por hora, y de todo lo que pensé, nada fue. Su noticia no sólo era mala, era triste e impotente.

Por primera vez en ocho años y cacho de casados, la distancia nos había encontrado para darnos una lección. Sí, mi suegro está hospitalizado.

Jamás pensé que ese viejito divino, lleno de amor y bondad me iba hacer sentir ese hueco tan grande en el estómago y en el corazón. Jamás pensé que iba a estar enojada con él porque no es posible que se enferme cuando nosotros no estamos. Jamás pensé que iba a sentir ese enorme balde de agua fría caer sobre mi cuerpo, mente y alma.

La distancia no perdona, la distancia puede ser una gran aliada o una gran abonera- esa que llega y toca para causar molestias.

Después de recibir la mala noticia, me quede pasmada, lo único que pensé y pude decir fue – busca vuelos… Pero ahí de nuevo, nos alcanzo la diferencia cultural, Mr. Husband con sus ojos cristalinos sólo contestó- mañana volveré a llamar.

Simple y sencillamente no es como yo reaccionaría. Yo correría a mi compu a comprar el vuelo más inmediato, pero claro, yo soy una mexicana intensa, un poco mucho exagerada y a veces loca.

Pero, el que yo corra al ordenador y él no, no me hace una mejor hija, ni a él un peor hijo, simplemente, la diferencia cultural hoy nos alcanzó…

Mi corazón desea que mi viejito hermoso se recupere pronto. Él procreo al hombre que me hace feliz, al padre de mis hijas, pero sobre todo, él es un hombre noble, amoroso, integro, gran amigo, gran compañero de juerga, protector, defensor de las buenas causas y las buenas personas, un gran esposo y un adorable abuelo.

Como siempre lo he dicho, la vida es la ruleta de las emociones pero todas son buenas, hasta las que creemos malas, porque de esas, de las malas, son de las que más aprendemos, las que más nos enseñan a valorar y las que más nos hacen sentir. La tarde de hoy me dejó dos lecciones:

  • 1.- Cada cultura es un mundo, y no hay uno mejor o uno peor, sólo hay diferentes mundos.
  • 2.- La distancia puede ser una gran aliada o una verdadera patada en los ovarios.

Pasen una linda noche y disfruten de los que tienen cerca y nunca se olviden de los que tienen lejos. Besos…