Autor: Vane Ruh

Lifestyle Blogger, Veggie, Tea Lover, Family Spirit. MX/DE

CRIAR SIN TRIBU

Se acerca el cumple cinco de mi segunda hija (de tres), y sí, si me pongo sentimental pero también muy orgullosa de todo el camino recorrido.

Ahora que cumpliré cinco años como madre de ese entonces – dos crías, me vienen muchas cosas del pasado a la cabeza, y también emociones, sensaciones y expectativas que solía sentir. ( sí, siempre aparecen las torpes expectativas).

Pía nació después de una larga pausa que incluyó: una mudanza de Alemania a México – llena de cajas y muchos sentimientos encontrados, así como de un enrevesado y desafiante acompañamiento a mi madre que había encarado el cáncer, pero esa, esa es otra historia.

Y aunque la espera fue larga, no fue dolorosa como el hecho de haber recibido a Pia en los brazos de una mamá sin tribu, porque además es un dolor que se sufre en silencio.

Yo no era una mamá tan novata pero sí una que no tenía tribu para criar, mi tribu la había dejado en Alemania. Y sufrí mucho el desinterés de mis entonces amigas. Pero bueno, siempre he creído que podemos salir abantes de los desafíos del universo, si así lo queremos, para luego seguir avanzando.

Y miren que el universo sí que me ha desafiado unas cuantas veces, pero criar sin tribu, eso sí que no tiene madre.

Pia nació en un momento en que mis amigas seguían siendo solteras o se sentían indiferentes a la maternidad, lo cual no me parece mal, sin embargo, lo doloroso era el hecho de que me hacían sentir diferente a ellas, como si ser madre nos volviera seres extraños y ajenos ó nos tuviese que dividir.

Recuerdo en especial a unas de ellas que siempre decía cosas cómo – pregúntenle a ella, ella es la señora, ¿ qué hacen las señoras?, ¿ no te da hueva tener que cuidar hijos?, y un sin fin de cosas más, qué en ese momento yo no comprendía. También estaba la que no se cansaba de hablar de sus triunfos personales y profesionales, siempre minimizando mi existencia y señalando con el dedo, como si ser madre fuese un delito 😛 . Ahora me río pero en ese momento fue difícil.

Inclusive, sus comentarios no me parecían buenos o malos, sencillamente, no los entendía. Yo lo único que quería era encajar, seguir perteneciendo y deseaba no ser vista como un bicho raro. Ese bicho que en ocasiones más que disfrutar, se sentía incómoda con su maternidad.

En este punto pensarán – qué clase de amigas eran esas ó esas no eran amigas. Yo no lo veo así, yo creo que cada una ve las cosas desde su momento y sí, eso no te da derecho a herir pero a veces sólo hablamos y actuamos sin pensar.

Sin embargo, algo que sí creo, es que cuando ya no conectas, ya no es ahí.

No importa si fue tu amiga desde el kinder, simplemente cuando no hay conexión, vibración o buenas emociones, debes tener la fuerza para tomar nuevos caminos. Y eso no significa que nunca más serán amigas ó quizá sí, pero entonces se agradecerá lo aprendido y el camino recorrido. Tristemente, lo entendí muy tarde.

Lo entendí tan tarde que me aferré a ese grupo de amigas, el cual, claramente no era lo que necesitaba, y claro, comencé a criar a mi hija sin tribu.

Debo confesar que fue doloroso, pero fue así porque yo me aferré a donde no era, me aferré, me aferré y me aferré.

¿Qué si era inmadura?, ¿ qué si tenía la necesidad de pertenecer?, ¿ qué si quería creer que podía sola con todo? , no lo sé. Sólo sé que ser madre sin tribu es una mierda.

Hemos explotado tanto el término tribu que suena más a cliché, todo por que nos hemos empecinado en robarle su verdadero significado, el cual, desde mi concepción, nace desde el amor más puro del acompañamiento.

Y con tribu no me refiero a estar pegada 24/7 a mensajes de whatsapp o estar llena de playdates, me refiero simplemente a interpretar hasta los silencios y estar presentes los unos para los otros no sólo en la luz sino también en la obscuridad.

Críar sin tribu es duro porque te debates entre lo socialmente correcto y emocionalmente necesario.

Yo no entendía mucho de lo que me pasaba, además de que antes del nacimiento de Pia ya habia pasado mucho. Y no, Pia no fue producto de un vacio emocional; a Pia la planeamos y deseamos por tanto tiempo como no lo pueden imaginar, y sí, ahora sé que llegó cuando tenía que llegar y su llegada nos iluminó y marco un nuevo comienzo en nuestras vidas.

Con el tiempo no me alejé de esas amigas, pero la vida sí me regaló y conectó con el corazón de algunas otras, igualmente maravillosas, que se interesaron en conocer y aceptar mis ángeles y mis demonios. Y también me trajo otras, que sin conocer la maternidad me regalaron un lugar en su corazón y estuvieron y han estado presentes siempre alejadas del ego.

Fue ahí cuando tuve la fuerza para entender y aceptar que la relación con mis amigas había caducado y no significaba que las borraría del mapa, simplemente, ya no conectábamos igual. Ahora comenzaba un nuevo camino, con una nueva tribu, que me hacía sentir acompañada, amada, comprendida y alentada a ser y vivir mejor… fue ahí que la historia cambio.

La maternidad es hermosa pero también muy cruel, así que no te cases con las ideas de los demás, no te creas todo lo que dicen , es más no creas nada de lo que leíste en este post. Sólo permítete sentir, mantente presente, analiza y persigue todo aquello que es bueno para ti y tu familia, sin afectar a los demás. Y si sientes que ya no encajas, te aseguro que en algún otro lugar lo harás y encontrarás a tu tribu, gracias al universo tenemos muchos mundos para recorrer y explorar . Y siempre recuerda que en una misma vida se pueden vivir muchas vidas, unas caducan otras no, tú decide cuál quieres vivir.

much love, Vane

mom …

M

adre, muchas gracias por se mi mami de vientre, por algunas veces ser mi madre adoptiva y por otras tantas ser mi madrastra.

MADRE, gracias por ser la terapeuta de mi pinche lenguaje, aunque te falló un leve, por ser mi bruja hechicera cuando me limpias con un huevo para alejar las malas energías y por ser mi fashion stylist recordándome que puedo ser hippie pero debo ser una hippie cool. Ahhh y también gracias por ser mi mejor enfermera, chef, psicóloga, maestra, cuidadora y todos los demás clichés certeros.

MADRE, gracias por todas las oportunidades que me has dado para hacer las cosas diferente aunque no siempre las he merecido. Gracias por ser mi cómplice e indiscutiblemente mi contención, apoyo y guía.

Gracias por ser mi cobijo, por extenderme tus brazos siempre que los he necesitado. Gracias por todos los abrazos que me has dado de amor porque tu regazo siempre me reconforta, pero sobre todo, gracias por los abrazos que me has dado después de una discusión, un enojo, un berrinche y una decepción, por que sin duda, estos últimos me han fortalecido y me han hecho sentir tu amor incondicional.

MADRE, nuestra relación no ha sido miel sobre hojuelas, hemos tenido miles de discusiones en las que te confieso, tarde o temprano, tú has tenido la razón, no siempre, no todas las veces, pero si la mayoría de ellas.

MADRE, gracias por soportarme cuando era una joven descarriada, por no quitar el dedo del renglón y por apoyarme cuando yo, sin saberlo, más lo necesitaba.

Gracias por ser esa pared con la que me confronto con mis ángeles y mis demonios, por ser mi espejo de lo que sí quiero y no quiero ser como madre. Gracias por frenarme cuando intento reproducir tus errores con mis hijos, diciéndome- no comentas mis mismos errores.

Gracias por adoptar a mis hermanos hahahahhaha. Gracias por siempre estar para nosotros y por ser muchas madres en una sola persona, tratando de entender, aceptar y amar a cada uno de tus hijos, reconociendo que tenemos personalidades diferentes pero que estamos unidos por un mismo corazón.

MADRE, agradezco que seas una persona abierta a toda diversidad y estoy segura que por eso el universo me eligió para ti, por que no podría concebirme con alguien más. Gracias por enseñarme que siempre habrá un mejor mañana y por ayudarme a convertirme en la guerrera que hoy, al igual que tú, también soy.

Gracias por ser para mis hijos la abuela que yo nunca tuve y siempre desee. Gracias por amarlos, aceptarlos, guiarlos, alimentarlos, llenarlos de abrazos, apapachos y por ser tan alcahueta con ellos. Por quererlos tener cerca aún cuando rompen tus jarrones nuevos y rayan tus paredes recién pintadas. Gracias por tener siempre la fruta que más les encanta y por hacer el super mercado pensando en ellos, esta última ellos también te lo agradecen.

Gracias por enseñarme que ser madre no está peleado con ninguna otra faceta en la vida. Y gracias por recordarme todos los días que debo cuidar de mi, que debo estar y sentirme completa y bonita para mi.

Gracias por enseñarme que las madres también se equivocan, reconocen, piden perdón y perdonan, pero sobre todo, por enseñarme que las madres son dadoras de amor, guía y contención.

MADRE, gracias por todo, por lo bueno y por lo no tan bueno, porque en conjunto te han hecho la madre perfecta para mi. Te amo mucho mami.

P.D. Gracias a mi hijos por darme la oportunidad de ser mamá, los amo. Gracias por todo universo…

Vane R.

Editado 11.05.21

Magnus cumple 1

Wow, escribir este post es como un verdadero viaje en el tiempo, fue la última celebración que tuvimos antes de la generación cubrebocas.

El cumple 1 de Magnus marca para nosotros un antes y un después. Fue nuestro último cumple con el núcleo completo, ya saben , familia elegida y familia extendida.

Recuerdo perfecto que aún no teníamos muy claro que estaba pasando en el mundo, aún veíamos la alerta sanitaria lejana y poco clara.

Así que antes de todo el caos mundial, tuvimos oportunidad de celebrar a Magnus, libremente, en su cumple 1.

Fue un cumple super bonito, con pura gente bonita en toda la extensión de la palabra, comida rica, muchos dulces, chocolates y piñata. Y además, mi chiquitín lo pudo celebrar con sus 4 abuelos presentes, lo que lo hizo aún más especial. Klaus cocinó lasagna y ensalada, y yo fui su pinche hahahah.

Lo disfrutamos un montón, y aunque para Magnus aún muchas cosas no eran claras, estoy segura que lo paso bien lindo. Y como no, si había muchos brazos para cargarlo y muchos corazones para apapacharlo.

Se preguntarán porque recién les comparto esto, la verdad es que hay un chorro de episodios lindos de nuestra familia que he olvidado subir, pero como buen cliché… recordar es volver a vivir. Y vale mucho la pena volver a sentir por medio de imágenes, lo rico de las reuniones fraternas.

Les comparto aquí, con mucho cariño, un poquito de lo que fue ese día. Si dan click en la imagen, se abrirá la galería.

Vane Ruh

Sesión cumple 1 Magnus

No puedo creer que Magnus ya cumplió DOS años y nunca les compartí esta belleza del cumple UNO.

Belleza para mi, para su papá y uno que otro familiar, porque los niños el primer año siguen medio amorfos :P, pero las fotos son tan bonitas, que vale la pena compartirlas.

Las fotos nos las tomó Georgina Ávila, Geo, como le digo yo, es super talentosa y tiene un tacto inigualable con los niños, conecta super bonito con ellos, su energía es la magia que le ayuda a capturar los mejores momentos.

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Días como hoy.

Días como hoy, en los que la luz del sol que tanto amo, me lastima. Días como hoy, en los que mis manos se entumecen de ansiedad y mis ojos se cierran de sueño… días como hoy, no son mis mejores días.

Días como hoy, en los que preferiría estar hecha bolita en mi cama, tapada de pies a cabeza, con la ventana abierta sintiendo cómo el aire levanta la orilla de mis sábanas.

Días como hoy, en los que no soy la mejor compañía, en los que quisiera correr por un bosque, gritar y tirarme entre las ramas secas, mover mis brazos para después romper en llanto, romper desde el corazón y sacar todo lo que me angustia y me da miedo. Días como hoy, en los que sólo dejo que las horas pasen mientras anhelo un mejor mañana. Días como hoy, no son mis mejores días, pero son parte de mi y de mi vida.  

Esta también soy yo.

Vane R.

PASCUA 2021

Desde que conocí a Klaus (mi esposo), la época pascual cambió, ahora es divertida y emocionante. Puedo decir que ahora sí me dan ganas de gozarla, planearla y la disfruto un montón.

Antes, desde niña, era pasarla acostada viendo interminables películas religiosas en blanco y negro que transmitía la televisión abierta, porque no había más :P, y estaba lindo porque estaba acurrucada con mis papás, pero no era divertido, oops!

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