Categoría: Maternity

¡Pia cumple dos!

Yei! Pia Mouse cumplió dos añosssss!!! Ya sé, yo tampoco lo puedo creer, pasó rapidísimo!!!

Qué les digo, mi Pia Mouse es un sol, a donde llega ilumina con su energía, su sonrisa, su destreza, es un amor (Y no es porque sea la mamá eh, neta es un amor).

Y cuando se acurruca y quiere que le hagas piojito, bueno, me derrite.

Ahora sí, les cuento que el sábado pasado celebramos su cumple dos, aunque en realidad su cumple fue en días pasados. Pero ya saben, el papá por tradición no le gusta celebrar el cumple antes de. Así que lo hicimos recién este finde.

Yo estaba muy nerviosa porque era su primer cumple con los niños del cole, y con eso de que no te pueden compartir teléfonos ni nada, estaba en la angustia que nadie llegara, pero sí llegaron todos.

Estuvo super lindo, desde la organización, la deco, todo.

Esta vez su tema fue de minnie. Desde que nació Alcochofa yo me había reusado a tomar este tema, se me hacía muy de siempre y tampoco tan fácil porque no es de actualidad y conseguir cositas sería un triunfo, pero bueno, insistieron y me animé. Por suerte, este año es su aniversario o algo pasa que por todos lados hay cositas.

De comer dimos unos ricos antojitos mexicanos, también tuvimos la tradicional piñata, inflables, dulces, fresas cubiertas de chocolate y un montón de cositas. Todo quedó super lindo, los niños se divirtieron, Pia lo disfrutó y nosotros quedamos enamorados de ver tanta gente linda que quiere a Pia.

Aquí les dejo unas fotos que alcance a tomar con el cel, ya saben andaba en la locura y con el embarazo “ay les encargo”. Más tarde checaré el chip de la cam a ver si encuentro más fotitas lindas para compartir.

Un besito a todos y lindo inicio de semana.

Aquí el link del día de su cumple, cumple.

Feliz cumpleaños a nuestra hermosa Pia

Eran las 6:oo am de un viernes 07 de octubre, el Dr. nos había citado para inducirme el parto porque Pia no quería nacer. Estaba muy feliz adentro del horno, pero no podía pasarse de tueste, así que teníamos que hacerlo; íbamos muy felices y dormidos porque obvio, la noche anterior, eramos un manojo de nervios.

El tiempo transcurría y después de varias horas, Pia seguía sin dar señales de querer nacer, así que todo apuntaba a que por primera vez tendría una cesárea, lo cual, comenzaba a ponerme muy nerviosa porque la anestesia me da mucho miedo.

Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, las contracciones comenzaron, yo me sentía que me desbarataba y Pia hacía todo para salir, claro, no dio tiempo ni para la epidural.

Y sí, así nacía mi bebé, a puro valor mexicano. Llegaba provocándome el dolor más intenso y hermoso de mi vida. Era un dolor que me tumbaba pero que sabia que entre más fuerte fuese, más me acercaría a ella.

Es indescriptible lo hermoso que sentí cuando vi tu rostro, conocerte, tenerte en mis brazos, sentirte pegagosa y decirte cuanto te amaba y te esperaba y que no importaba todo lo pasado porque tu eras mi más grande regalo.

Desde el embarazo me demostraste que mi vida nunca más seria la misma, siempre con una fiesta en mi barriga, fiesta que hasta ahora continua. Agradezco infinito al universo que te envío conmigo, tú has sido un gran y divertido reto en mi vida. Tu sonrisa traviesa, tu mirada tan tierna, tu miammm cuando pruebas bocado, tu arrancadera de coletas y la forma en la que estiras los brazos para ser abrazada, son cosas y momentos que disfrutamos mucho en esta vida.

No importa que a tus ahora dos años nos hayan llamado más de tres veces la atención en el colegio porque estas pasada de consentida, no importa cuantas blusas has manchado, no importa cuantas veces hemos tenido que correr porque jalas todo de la casa de tu Oma, no importan los desvelos, las mamilas que aún tomas ni los pañales que aún ensucias, simplemente, no importa nada. Te amamos Pia, te amamos con todo nuestro corazón y eres un muy hermoso regalo de la vida. Deseamos sigas cumpliendo muchísimos años más. Siempre siempre, inundada de salud, amor y felicidad… y siempre con esa complicidad que ya tienes con tu hermana.

Con cariño, tus padres y tu hermana.

Tratando de recordar mi yo no embarazado.

Hello, ¿cómo andan? Yo he tenido un día de perros y uno no tan malo. Sí, justo así es el embarazo, en un momento te encuentras en lado bueno y al parpadear te encuentras en el lado obscuro.

Hoy amanecí con un espantoso gripón, dolor de garganta y comezón cual chango.

Pero no hay síntoma que venga sólo, siempre se acompaña de emociones. Los últimos días me pasaron muchas cosas que me hicieron enojar, sufrir y recapacitar.Así que bueno, este dolor de garganta no es gratis. El cuerpo saca lo que la boca calla.

Enseguida que comencé a sentirme mal, supe que era eso. Los últimos días le di rienda suelta a mis hormonas, y de alguna forma debía sacarlo.

Así que no hay antistamínico que ayude. Sólo tengo que reconocer, reconciliarme conmigo y continuar. Al final la cosa no está tan mal, sólo es el embarazo.

Deseo que este juego hormonal esté más de mi lado e intentaré no dejarme llevar.

Buenas noches a mi. Mañana será un nuevo y maravilloso día.

xoxo

Vane💞

Nuestras vacaciones 🌴Vallarta 2018🌴

Foto por: Alcachofa

Yei! Sobreviví a la semana del regreso de vacaciones, así que ya puedo sentarme y compartirles un par de fotos y aventuras.

Resulta que nos fuimos a la playa en nuestro tradicional y anual “viaje en familia” y cuando digo en familia es “con toda la familia”. Sí, nos fuimos con mis padres, mis hermanos, los novios y todo.

Quien ha hecho viajes con la familia grande sabe que puede ser muy divertido pero también complicado. Ahora imagínense si con la tripulación viaja una embarazada con la hormona alborotada Hahaha.

Pero bueno, sobrevivimos y la pasamos muy lindo. Comimos como cerdos, estuvimos cuál pez en el agua ( y cuando digo en el agua, es literal, las niñas no te dan más opciones 🤣).

Recorrimos lugares conocidos que nos gusta siempre visitar cuando estamos en Vallarta y exploramos nuevos. Desde playas hasta lugares para comer y sobre todo disfrutar.

Para mi fue muy lindo, tuve tiempo de descanso, masaje y disfrute de mis hijas y mi esposo;  pero también fue todo un reto, las hormonas viajaron conmigo por más que quise dejarlas en casa.

Las niñas bueno, que les digo, ellas mientras haya playa, alberca y papas fritas, todo es perfecto.

Dicen que después de un viaje uno siempre regresa diferente. Y sí, estos 8 días con toda mi familia, me recordaron el amor tan grande que les tengo y también que debo trabajar mi paciencia hahah.

Pero sobretodo me recordaron que la vida debe disfrutarse; sin tratar de verse siempre bien, sumir la panza, cuidar las calorías, etc. Es más, regresé con tremendo bigote porque la piel de esa zona se obscureció, pero no hay nada que una buena crema no cure.

Aquí les comparto unas fotos de nuestros días en la playa, con piñas coladas y papas fritas. Ah no, piñada para la embarazada, pero ya me desquitaré 😂

Foto por: Alcachofa

PD. Sólo compre un traje de embarazada por dudar como me quedaría, pero ahora sé que no debo pensar en eso y sólo vivir. ASOS, gracias por llegar hasta mi casa y traerme esta pieza, ahora soy fan de tus trajes, agarran todooo hahaha.

Rol de madre…

Me encuentro sentada, calentando mis manos con un taza de café. Y me viene a la mente lo raro pero entendible que es, el como todos hablamos desde lo que creemos es una realidad, sin darnos cuenta que sólo son puras perspectivas, tabúes e idealizaciones. Y en especial me vienen aquellas perspectivas que tenemos como madres. En las cuales, una a una nos devoramos, creyendo que un  rol es más digno que otro, por que sí, hasta como madres, tenemos diferentes roles.

La verdad o al menos en mi concepción (aquí entra la perspectiva); todos los roles pueden llegar a ser muy duros pero también todos y cada uno tienen su valía.

Mi Rol de madre..

Existen un montón de roles como madre, pero hoy, quiero contarles mi rol como “madre que trabaja fuera de casa”. Uno, que muy por el contrario de lo que se piensa, también puede llegar a ser muy tortuoso. Por que es mentira que la tenemos muy fácil, que como no cuidamos crías todo el día, no tenemos estrés. Aquí les cuento como muchas veces es mi día…

…Dicen por ahí que soy muy afortunada de salir de casa y poder despabilarme, sin embargo, no saben lo difícil que es acostarse tarde y levantarse aún de noche. Alistar crías, mandarlas al cole, alistarse y salir a tiempo a trabajar. Para después llegar al trabajo, escuchar quejas y seguir o dar instrucciones y resolver problemas.

No saben lo difícil que es partirse en dos para organizar tiempos de oficina, pedir permisos para citas médicas, asistir y preparar reuniones de trabajo y asistir a juntas escolares. Y ni hablar de buscarle la cara a otras madres cuando no pudimos llegar.

No saben lo difícil que es organizar agendas laborales y agendas personales. Lo difícil que es tener carga extra de trabajo y crías enfermas; y más aún, lo difícil que es encontrar a alguien en quien confiar para que atienda de ellas. Y no, no se trata de que no estemos, sí estamos, pero a nuestra manera.

Lo difícil que es comprar interminables listas escolares y verificar que no falte la despensa.

Lo difícil que es salir molida, jodida y en ocasiones hasta frustrada, y llegar a casa a cantar la gallina pintadita.

No saben lo que es partirse para cumplir con proyectos laborales y fiestas infantiles…y ni hablar de organizar el regalo que al final nadie apreciará.

Lo difícil que es estar al tanto de comprobantes de servicios que además debemos pagar y no olvidar.

No saben lo que es tener días en los que se duda si hacemos bien o hacemos mal; si deberíamos de seguir trabajando o si deberíamos claudicar.

Sin embargo, esta última, seguro que es una duda que a todas nos llega en cualquiera que sea el rol que elegimos – “el saber si hacemos bien o si hacemos mal”. Pero creo que esta duda es más una duda moral y no una personal. Por que como mujeres y madres sabemos muy bien en donde queremos estar. Por eso siempre debemos recordar que lo moral cambia de mente en mente y de boca en boca. Y no se trata de que es más importante: si el trabajo, la escuela, los cursos o la familia. Se trata de nosotras, de nuestra forma de ser y del rol que asumimos.

La verdad es que nuestra realidad como madres no es nada sencilla, por eso, siempre debemos recordar que ninguna tenemos la verdad absoluta ni la crianza perfecta.

Que todas hemos decido y asumido un rol que no es sencillo pero es a nuestra manera. Sabemos que ser madre es a prueba y error. Y estoy segura que todas, sólo deseamos que nuestras pruebas y nuestros errores hagan a nuestros hijos fuertes, independientes, felices y que siempre siempre se sepan amados y aprendan a amar.

Si somos buenas o malas madres solo tiempo lo dirá y recuerden que nunca seremos perfectas.