Categoría: Thoughts

El inicio de año es todo un cliché. Mis resoluciones 2019 y porque lograrlas.

El recalentado se ha terminado, los horarios flexibles se han ido y ahora sí, doy por iniciada esta etapa de resoluciones…

El inició de año es todo un cliché. La mayoría lo empezamos con un listado al que por muchos años hemos considerado importante pero que pocas veces hemos logrado. Listado que resguardamos como tesoro sólo unos días y que incluye: ir al gym, comer saludable, tomar 2 litros de agua al día, ser puntuales, más organizados, leer un libro al mes, etc., etc… Pero pasadas las primeras semanas, lo olvidamos.

Sin embargo, conforme pasa el tiempo y los años, nos damos cuenta que debemos ser más serios y menos osados con estas nuevas oportunidades. Porque el comer saludable y hacer ejercicio, ya no es una elección sino una necesidad. Sí, de a poco nos empieza a dolor aquí, allá y acuya😂.

Por eso, esta vez quiero compartirles los cambios que realmente necesito en mi vida y que si no logro al menos al 50%, ya sé que estaré jodida y sobre todo muy alejada de en verdad algún día conseguirlos.

aquí van los míos, cuéntenme los suyos…

#1 SER UNA ESPOSA MÁS AMOROSA. No me mal interpreten, no es que no sea cariñosa, paciente y atenta. Pero una gran parte de mi tiempo sobrepongo la razón a la emoción. Me considero buena esposa pero también soy una muy exigente. Soy de las que la realidad es más fuerte que la ficción. Y quiero tomar esta oportunidad para cambiar.

#2 SER UNA MADRE MÁS PACIENTE, MÁS RELAJADA. Aunque siempre dejo que mis hijas decidan lo que quieren comer y hasta donde. Lo que quieren vestir sin importar que parezcan del cirque; también soy una madre que no permite medias tintas, en especial con Alcachofa. Y creo que debo relajarme, y más ahora que viene un tercer bebé y que necesitaré más tiempo y energía.

#3 FORTALECER MI RELACIÓN CON FAMILIARES Y AMIGOS. En los últimos meses la vida me puso a prueba en muchos aspectos y me di cuenta que la familia de sangre y la familia elegida, son lo único que al final queda. Son quienes nos dan un gran apoyo y soporte incondicional, son los que nos sirven de guía y nos regresan al sendero correcto aún cuando todo este hecho una mierda.

#4 TOMARÉ EL AHORRO COMO ALGO SERIO. Soy una compradora compulsiva. Compro sólo por el echo de que me gusta sin pensar si en verdad lo necesito. Mi clóset y el de las niñas está que vomita, el juguetero por las mismas, la despensa muchas veces se va directo a la basura, etc, etc, etc. Así que este año por supuesto que gastaré pero en momentos. Quiero viajar más, quiero visitar un lugar en el que no haya estado. Uno con mi esposo, otro en familia. Quiero experimentar sensaciones y emociones que perduren y no que sólo sean efímeras.

#5 ORGANIZACIÓN Y PLANIFICACIÓN. Me ha costado muchos años el entender que mi esposo siempre necesita un plan. Y créanme, ahora que por fin lo intenté ( sí, ni cerca estuve de él), pude realizar más cosas, concretar más ideas, y sobre todo tener menos ansiedad. Así que empezaré por tener una organización semanal tanto en el trabajo, como con las niñas y en lo personal.

#6 INVERTIRÉ EN MI CUIDADO PERSONAL. Está por nacer mi tercer bebé y eso me emociona mucho, me pone feliz y me llena de alegría. Pero la otra realidad es que en el post-parto, cuando por fin te miras al espejo, poco te reconoces. El cuerpo cambia drásticamente y la mente en ese momento no ayuda mucho. Así que consiente de que lo que veré en el espejo posiblemente no me agrade; invertiré en una buena dieta, masajes y uno que otro piquete de Botox aquí y allá.

¿Qué como lo lograré?…

Bueno, será tarea fácil, estoy más cerca de los 40s que de los 30s así que lo que no haga ahora, no lo haré nunca.

Pronto seré madre de tres. Y ellos necesitan a una mujer fuerte emocional, física y espiritualmente.

Debo ser consciente que mi cuerpo cambiará exponencialmente en los próximos meses, así que debo cuidarlo con seriedad y responsabilidad.

Y sobre todo, lo lograré por que ya no es sólo un deseo, es una necesidad y un gusto que me quiero dar.

Para todo lo anterior, me apoyaré de un block de notas, un planificador semanal y de uno que otro jalón de orejas cuando intente desviarme.

…No esperemos a que pasen los años y todo nos duela, merecemos vivir en paz. Pongámonos metas que en verdad traigan el cambio que nuestra vida necesita para vivir en plenitud.

P.D. No soy todo poderosa, posiblemente no logre ni el 50% , pero si durante este año alcanzó a lograr una al 100% , me daré por bien servida.

Con mucho amor y paz.

Yo no olvido al año viejo. Agradecimientos y miedos.

El año viejo me ha dejado cosas muy buenas. Buenas experiencias, excelentes momentos y grandes sorpresas.

Me mostró lo que ya sabia pero no había aceptado…existen muchos caminos para llegar a nuestro destino.

El año viejo fue maravilloso. Reí, canté, lloré, viajé, conocí personas nuevas, me desvanecí de otras…y volví a viajar, a reír , a llorar y a sorprenderme.

Aprendí mucho sobre mi trabajo, disfruté con mi familia de sangre y mi familia elegida. Sobreviví a una locura de Read More

Tratando de recordar mi yo no embarazado.

Hello, ¿cómo andan? Yo he tenido un día de perros y uno no tan malo. Sí, justo así es el embarazo, en un momento te encuentras en lado bueno y al parpadear te encuentras en el lado obscuro.

Hoy amanecí con un espantoso gripón, dolor de garganta y comezón cual chango.

Pero no hay síntoma que venga sólo, siempre se acompaña de emociones. Los últimos días me pasaron muchas cosas que me hicieron enojar, sufrir y recapacitar.Así que bueno, este dolor de garganta no es gratis. El cuerpo saca lo que la boca calla.

Enseguida que comencé a sentirme mal, supe que era eso. Los últimos días le di rienda suelta a mis hormonas, y de alguna forma debía sacarlo.

Así que no hay antistamínico que ayude. Sólo tengo que reconocer, reconciliarme conmigo y continuar. Al final la cosa no está tan mal, sólo es el embarazo.

Deseo que este juego hormonal esté más de mi lado e intentaré no dejarme llevar.

Buenas noches a mi. Mañana será un nuevo y maravilloso día.

xoxo

Vane💞

Rol de madre…

Me encuentro sentada, calentando mis manos con un taza de café. Y me viene a la mente lo raro pero entendible que es, el como todos hablamos desde lo que creemos es una realidad, sin darnos cuenta que sólo son puras perspectivas, tabúes e idealizaciones. Y en especial me vienen aquellas perspectivas que tenemos como madres. En las cuales, una a una nos devoramos, creyendo que un  rol es más digno que otro, por que sí, hasta como madres, tenemos diferentes roles.

La verdad o al menos en mi concepción (aquí entra la perspectiva); todos los roles pueden llegar a ser muy duros pero también todos y cada uno tienen su valía.

Mi Rol de madre..

Existen un montón de roles como madre, pero hoy, quiero contarles mi rol como “madre que trabaja fuera de casa”. Uno, que muy por el contrario de lo que se piensa, también puede llegar a ser muy tortuoso. Por que es mentira que la tenemos muy fácil, que como no cuidamos crías todo el día, no tenemos estrés. Aquí les cuento como muchas veces es mi día…

…Dicen por ahí que soy muy afortunada de salir de casa y poder despabilarme, sin embargo, no saben lo difícil que es acostarse tarde y levantarse aún de noche. Alistar crías, mandarlas al cole, alistarse y salir a tiempo a trabajar. Para después llegar al trabajo, escuchar quejas y seguir o dar instrucciones y resolver problemas.

No saben lo difícil que es partirse en dos para organizar tiempos de oficina, pedir permisos para citas médicas, asistir y preparar reuniones de trabajo y asistir a juntas escolares. Y ni hablar de buscarle la cara a otras madres cuando no pudimos llegar.

No saben lo difícil que es organizar agendas laborales y agendas personales. Lo difícil que es tener carga extra de trabajo y crías enfermas; y más aún, lo difícil que es encontrar a alguien en quien confiar para que atienda de ellas. Y no, no se trata de que no estemos, sí estamos, pero a nuestra manera.

Lo difícil que es comprar interminables listas escolares y verificar que no falte la despensa.

Lo difícil que es salir molida, jodida y en ocasiones hasta frustrada, y llegar a casa a cantar la gallina pintadita.

No saben lo que es partirse para cumplir con proyectos laborales y fiestas infantiles…y ni hablar de organizar el regalo que al final nadie apreciará.

Lo difícil que es estar al tanto de comprobantes de servicios que además debemos pagar y no olvidar.

No saben lo que es tener días en los que se duda si hacemos bien o hacemos mal; si deberíamos de seguir trabajando o si deberíamos claudicar.

Sin embargo, esta última, seguro que es una duda que a todas nos llega en cualquiera que sea el rol que elegimos – “el saber si hacemos bien o si hacemos mal”. Pero creo que esta duda es más una duda moral y no una personal. Por que como mujeres y madres sabemos muy bien en donde queremos estar. Por eso siempre debemos recordar que lo moral cambia de mente en mente y de boca en boca. Y no se trata de que es más importante: si el trabajo, la escuela, los cursos o la familia. Se trata de nosotras, de nuestra forma de ser y del rol que asumimos.

La verdad es que nuestra realidad como madres no es nada sencilla, por eso, siempre debemos recordar que ninguna tenemos la verdad absoluta ni la crianza perfecta.

Que todas hemos decido y asumido un rol que no es sencillo pero es a nuestra manera. Sabemos que ser madre es a prueba y error. Y estoy segura que todas, sólo deseamos que nuestras pruebas y nuestros errores hagan a nuestros hijos fuertes, independientes, felices y que siempre siempre se sepan amados y aprendan a amar.

Si somos buenas o malas madres solo tiempo lo dirá y recuerden que nunca seremos perfectas.

El embarazo es una gran 💩

Yo sintiéndome de la 🤦🏻‍♀️ pero poniendo “mi mejor cara”
En esta foto estaba en uno de los peores días del embarazo, pero tratando de poner mi mejor cara para el señor que nos dio en adopción a Tokio ( la peri-hija color golondrina)

Hace un par de semanas estaba reunida con unas amigas y les contaba cómo el embarazo sí que puede ser una gran💩. Sólo hubieran visto su rostro, sus ojos se abrieron cual búho. Pero es real, el embarazo puede llegar a ser una muy mala pasada, y cómo no serlo, si es como estar 9 meses en tus días. Con altos y bajos, con risas y llantos.

Durante mucho tiempo he escuchado mujeres decir que el embarazo es lo más maravilloso del mundo. Aclaro, hablando de embarazo como tal, sí, de ese donde te crece la barriga interminablemente y te pesa y cansa, ese donde existen los ascos matutinos o nocturnos, mareos, dolores de cabeza y cambio emocional cual montaña rusa.

Porque no, no me refiero a que la idea de ser madre y tener una hermosa cría sea una 💩. No, no nos confundamos, hablo del embarazo tal cual.

De verdad, a todas esas mujeres que oigo decir a otras que es lo más bello del mundo, me dan ganas de preguntarles si de verdad nunca les dolieron los pezones, si nunca les dolió la espalda baja, si su ciática nunca las traiciono, o si el oler hasta el aliento de las personas a un metro de distancia les pareció agradable, y ni hablar de cuando sacas babas cual caracol. Porque la verdad es que para mi al menos los primeros meses, no lo es. Esa sensación de levantarte y correr al baño para sacar ese líquido amargo y amarillo o el no soportar ni el aroma de mi esposo; para nada me parece un momento bello.

Así que no te preocupes, no te escondas, no niegues tus emociones y sentimientos. Para muchas como lo es para ti, cómo lo fue para mi; el embarazo es una verdadera mierda. Y eso no te vuelve una mala mujer y mucho menos una futura mala madre; sólo que no todas tienen los ovarios para decirlo porque simple y sencillamente va en contra de lo que dicta nuestra sociedad. Pero sí, el embarazo puede llegar a ser una gran cagada, pero al final es una que vale la pena (una y otra vez). Si no, por qué estaríamos aquí.

…recuerda, el embarazo también pasará, cómo ha pasado todo aquello que algún día te incomodó.

….lo más importante es el regalo final y visualízate bien, feliz y bonita. No sé si servirá pero visualízate 😁

Atentamente, la que no entiende